Aquella mañana de otoño partimos desde la ciudad de París con destino a Mont Saint Michell. De camino, luego de dos horas de recorrido,  nos detuvimos en Beuvron en Auge, un hermoso pueblo normando.
 
Allí todo es bello y limpio.  Es un pueblo muy colorido y florido.  Caminar por sus calles es como caminar por un museo.  
 
Aprovechamos la ocasión para probar los quesos y la cidra, muy distintiva de esta zona conocida como la Ruta de la Cidra.   
 
Aquí las fotos