Son muchas las similitudes entre el Camino de Santiago y el Camino de la Vida.   Aquí les comparto algunas reflexiones que aplican a ambos porque al final es uno solo…… NUESTRO CAMINO

  1. Anda tu camino. No sigas a nadie. Establece tu propio ritmo, tu meta y tu propósito.
  2. Busca las señales que te da el camino. Procura mirarlas tu mismo. No esperes que nadie lo haga por ti.
  3. Si te sales de la ruta, regresa y encuéntrala. Esto es indispensable para llegar a tu meta.
  4. Escucha, observa, valora los momentos importantes y significativos.
  5. En algunos tramos es buenos reflexionar para dejar atrás aquella carga  innecesaria que nos agobia.
  6. Hay tiempo para todo en el Camino: para reir, llorar, descansar, conocer personas, ayudar y dar.
  7. Enfócate en lo importante. Organiza y planifica ciertas cosas, aunque nunca sabemos con precisión lo que pueda suceder. Todo es posible.
  8. Mira hacia adelante. Fluye con el tiempo y déjate llevar.
  9. Todo paso debe tener un propósito. Cuando caminas con un objetivo, hay una fuerza que te lleva y te empuja a seguir andando.

Así es el Camino de Santiago y así es el Camino de la Vida. 

Viajar es vivir.