La pasamos genial!

Edgar y Zoe están de intercambio estudiantil en Madrid.  Como jóvenes al fin, han descubierto bastantes rincones interesantes en Madrid y España.  En su “bucked list” estaba ver la nieve en la Sierra de Madrid.  Terminando el invierno, y antes de que concluyera la temporada de esquí, consideraron llegar a la Sierra en tren, pero era más cómodo y divertido hacer el trip con Antonio y Kathy, una boricua en Madrid. Así que nos contactaron y organizamos el pasadía.

Antonio y yo vivimos en la ciudad de Madrid.  Ofrecemos a los viajeros la oportunidad de tener experiencias locales al estilo de los madrileños. Nosotros montamos el plan cual si fuera un encuentro de amigos conforme al interés y preferencia de quien nos lo solicita.

En esta ocasión, les propusimos a Edgar y Zoe subir a ver la nieve a la estación de esquí del Puerto de Navacerrada, en la Sierra de Madrid. Está ubicada a una hora aprox. desde el centro de la ciudad.  Nos fuimos en el carro de Antonio porque es muchísimo mejor que en el tren.  De esta forma puedes moverte hacia donde quieras y a la vez bajarte y tomar fotos a tu aire, tomarte el tiempo que quieras para jugar con la nieve, disfrutar del paisaje y comer relax.

A la sierra llegamos cerca de las 12:00 del mediodía. No era fácil estacionar. El estacionamiento estaba completo debido a la gran cantidad de personas que, al igual que nosotros, sube los domingos a ver lo que queda de la nieve en la montaña.  Antonio conoce muy bien esta zona y sabe cómo resolver en estas situaciones. Todo estaba bajo control. Conseguimos aparcar en las inmediaciones de la estación de esquí, y apenas tuvimos que caminar 10 minutos para llegar a la cima de la montaña, aunque, eso sí, haciendo algunas paraditas para revolcarnos y tirarnos bolas de nieve, como la ocasión lo merece.

De izquierda a derecha, Antonio mi marido, esta servidora, Edgar y Zoe. Edgar muestra la bandera de Puerto Rico.

 

Cuando llegas a la cima de la montaña, la satisfacción es total. Uno puede disfrutar de los vastos paisajes nevados mientras respira el aire puro del Parque Nacional.

Estuvimos cerca de tres horas. Caminamos por la nieve, observamos de cerca a los adultos y niños jugando con sus trineos y tirándose ladera abajo a toda velocidad, comimos castañas, tomamos fotos y, como no, nos tiramos bolas de nieve los unos a los otros entre risas y carreras.

Era divertido ver como los esquiadores se subían a los telesillas en marcha, y luego se tiraban pista abajo realizando zigzags interminables y todo tipo de acrobacias. También pudimos observar como las familias identificaban un lugar adecuado y hacían con los niños sus propios muñecos de nieve.

 

Lo más importante, disfrutamos a nuestro aire y sin presión de horarios. En Navacerrada hay bastantes restaurantes, hoteles y bares donde comer y beber algo. Por supuesto, tuvimos ocasión de visitar alguno de ellos y probar el típico “carajillo”, café sólo con un chorrito de coñac, que suelen tomar los españoles en los lugares donde hace mucho frío para entrar en calor.

Confieso que la nieve para mi es impresionante y una novedad.  Soy una boricua en Madrid, acostumbrada al calor caribeño, a los cortos y las sandalias en invierno. El frío me gusta, pero admito que en algunos momentos me he sentido extraña porque esto es un suelo y un ambiente nuevo para mi organismo y muy distinto a mi hábitat.

El invierno en Madrid es bastante frío. Las temperaturas pueden oscilar entre los 3°C y los 12°C . No es frecuente encontrar la nieve en Madrid ciudad, pero sí en las montañas ( hay que tener en cuenta que Navacerrada esta a 2.000 m. de altitud sobre el nivel del mar ). Por esa razón,cuando llegué a Madrid por primera vez, a mi también me hizo mucha ilusión verla. En las siguientes fotos se puede apreciar lo que quedaba de nieve sobre los tejados de pizarra de las casas. Con el sol y la subida de las temperaturas, seguirá descongelándose en los próximos días.

 

 

 Las siguientes fotos son del año 2016, en pleno invierno. En aquella ocasión, estábamos en el mismo lugar pero con mayor cantidad de nieve.  En la primera foto se muestra a un madrileño asando ricas castañas ( las vendía a 3 euros la docena, si no recuerdo mal ). En Madrid, en invierno, es típico que te vendan castañas recién asadas por la calle, pues te ayudan a calentar el cuerpo y aguantas mejor el intenso frío.

En el siguiente enlace puedes verificar la temperatura de Madrid

http://www.accuweather.com/es/es/madrid/308526/current-weather/308526?utm_source=www-madrid-tourist-guide-com&utm_medium=oap_weather_widget&utm_term=link_current&utm_content=accuweather&utm_campaign=threeday

La Boca del Asno…. y seguimos la aventura

Luego decidimos montarnos en el carro y continuar la aventura hacia el área recreativa de la Boca del Asno. Bajamos la montaña, pero esta vez en dirección a Segovia, y en  unos veinte minutos llegamos a este hermoso lugar desde el Puerto de Navacerrada. En esta carretera son famosas las Siete Revueltas, como las llaman los madrileños, que son siete curvas espectaculares, muy cerradas, que giran casi 360 º. Al descender la altitud, dejamos la nieve atrás y nos adentramos en unos bosques espectaculares, naturaleza full.

La Boca del Asno está junto al río Eresma, en los Montes de Valsaín, en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.  Está ubicado a unos 17 kms de Segovia y como a 70 kms de Madrid.  Este lugar es ideal para hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza.  Es perfecto para grupos de familias y amigos, también para meditar y contemplar la naturaleza.

Aquí llegamos con Edgar y Zoe.  Hicimos un picnic y nos disfrutamos unos bocadillos con vino tinto.  Luego nos separamos  y cada quien caminó a su aire entre el bosque.  Esta es una zona donde no llegan los turistas, aunque sí es muy concurrida por los locales.

En este espacio natural, también visitamos un Centro de Interpretación de la Naturaleza, donde te muestran el ecosistema de los Montes de Valsaín, así como sus animales y plantas más característicos. No en vano, estos montes fueron declarados Reserva de la Biosfera en 2013, debido a su alto valor ecológico. Este centro está a la salida de la reserva de la Boca del Asno. Muy bueno por cierto.

La pasamos genial.  Ha sido un día relax.  Y nosotros encantados de volver en cualquier momento.

 

Para más datos de la reserva natural La Boca del Asno pincha el siguiente link:

https://www.segoviaunbuenplan.com/naturaleza/bocadelasno/