Les cuento que hace algunos días estuve en la pradera de San Isidro en Madrid.  Fui con mi marido a pasear un poco y quemar calorías tras un suculento plato de lentejas con chorizos preparado en casa. Era una de esas veces que queremos hacer algo diferente y saludable. Optamos por ir a la pradera de San Isidro en Madrid  para  caminar un poco en medio de la naturaleza que tanto nos gusta.  

Este es un parque madrileño concurrido por los locales para pasear entre amigos y familias. En mi opinión está muy bien preparado para correr bici en grupo, hacer deporte, yoga, jugar con la mascota y despejarse un rato del bullicio de la ciudad.  Está muy bien ambientado entre colinas, sombra, sol, vegetación, fuentes de agua y un poco de verdor en medio de la ciudad.  

La hermosas fuentes de agua le agregan mucho al hábitat natural recreado. Estar ahí y escuchar el agua fluir te da la sensación de que estás en un pedacito del caribe.  La pradera de San Isidro lo puedes caminar en una hora y media aproximadamente. Está ubicado en una colina en el distrito Carabanchel en el barrio San Isidro. Al bajar unos 400 metros (aprox) puedes conectar con Madrid Rio.  La estación de Metro más cercana es Marqués de Vadillo.  Es un parque abierto con múltiples accesos y libre entrada para todos los visitantes.

 

Este parque fue el escenario que inspiró a Francisco de Goya a pintar su reconocida obra La Pradera de San Isidro en el 1788. En el cuadro se muestra una hermosa y refrescante vista panorámica de Madrid desde la ermita de San Isidro. Se aprecia a demás diversas personas tumbados y sentados a lo largo desde la pradera hasta la orilla del río.   El obra de Goya está expuesta en el Museo Nacional del Prado.