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Entrada principal al Museo de Sachsenhausen. La estructura es original aunque ha sido restaurada.

Octubre de 2013

Cuando me ofrecieron visitar el Museo de Sachsenhausen (antiguo campo de concentración nazi),  dije SI inmediatamente. Pensé en toda la historia que conserva y conservará ese lugar y en  la experiencia única que viviría solo en Alemania, país al que no sé si regrese algún día.

Partimos a mediodía desde el centro de la ciudad de Berlín, por la carretera A10 con destino al pueblo de Oranienburg. El grupo estaba integrado por la mitad del grupo original. Casi una veintena de personas declinó esta visita, cada quien por sus propias razones.

Cerca de una hora nos tomó llegar al Museo. Me llamo la atención que está rodeado de viviendas donde residen familias con niños.

La energía es cargada desde que entras. Íbamos dirigidos y guiados por una mujer alemana quien nos narraba con muchos detalles, los lugares, sus historias y trasfondo. Nos explicaba el significado y uso de cada zona en el campo. Además nos narraba sobre la vida cotidiana de los prisioneros.

No estas en un museo que disfrutas. Todo lo que te están contando es terrible.  Es historia llena de terror, dolor humano y sufrimiento. Pero es historia.

Es entonces cuando surgen las siguientes preguntas:

 

Porqué escogí esta experiencia?

Pienso que hay experiencias únicas en la vida, sobretodo cuando estás viajando. Sencillamente, era ese momento o nunca.  Es historia y me gusta conocer el origen y los detalles de las cosas y acontecimientos.

 

Cómo me sentí?

Admito que un poco cargada  y despues de la media hora casi loca por irme del lugar.   Era como que la sensación de que “ya estuve aquí, suficiente”.  Pero a la misma vez agradecida de la oportunidad de haber estado allí.

 

Qué fue lo más que me impactó?

TODO. Desde la escuela de guerra, el cementerio de las cenizas y los cuartos de aseo personal.

 

Recomiendo esta experiencia?

La recomiendo a aquellos que valoran la historia. No es un tour para todo turista.

 

 

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Una antigua escuela de guerra en el campo de concentración. En la actualidad es una biblioteca.

 

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Un visitante camina frente a la murallas del campo. Observa los alambres originales colocados en su construcción en el 1936. Estos alambres tenían corriente eléctrica e impedían la huída de prisioneros judíos del campo.

 

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Vista panorámica del campo.

 

 

 

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En esta barrica dormían cerca de 500 prisioneros del Campo de Sachsenhausen. La madera es la original desde su construcción en el 1936.

 

 

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El baño de la barrica que daba servicio a los  500 prisioneros.

 

 

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Cementerio con cenizas de víctimas del campo de concentración.

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Monumento en memoria a las víctimas (soldados rusos)

Este lugar fue un campo de concentración nazi durante la segunda guerra mundial, específicamente en el periodo de 1936 – 1945 .  Hubo más de 200,000 prisioneros judíos  que fueron maltratados y/o asesinados por el régimen de Hitler. Entre el 22 y el 23 de abril del 1945, soldados soviéticos y polacos dieron libertad a más de 3,000 enfermos que habían permanecido allí por años.  Hoy es un museo que forma parte de la Fundación de los Lugares Commemorativos de Branderburgo, institución pública financiada por el estado federado de Brandenburgo y la República Federal de Alemania. 

 

Para más información sobre este destino comunícate con tu agente de viajes. También puedes accesar www.gedenkstaette-sachsenhausen.de