David vino de California a pasar unas merecidas vacaciones en Madrid.  Tenía tiempo libre y a él le gusta disfrutar a su aire, sin presiones. Antonio y yo vivimos en la ciudad de Madrid.  Ofrecemos a los viajeros la oportunidad de tener experiencias locales al estilo de los madrileños. Nosotros montamos el plan cual si fuera un encuentro de amigos conforme al interés y preferencia de quien nos lo solicita.

En esta ocasión, David nos contactó para hacer algo con nosotros fuera de la zona turística.  Nos dijo “acepto sugerencias”.  David es amante de la naturaleza y por ello le pareció un magnífica idea nuestra propuesta, irnos de senderismo en Cercedilla por la Senda de los Poetas.  El plan era hacer la ruta circular de 9 km que recorre parte del Puerto de la Fuenfría.   Esa ruta identificada con el color naranja, está catalogada como una de las más bonitas en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama en Madrid.

Eran las 12:00 del mediodía de aquel domingo primaveral. David llegó en el Metro hasta la estación cerca de nuestra casa.  Salimos en dirección a las montañas madrileñas, a una hora de distancia en carro. Llevábamos zapatos cómodos,  mochila con la comida para nuestro picnic, agua para todos, prismáticos para observar aves, bloqueador solar y mi pamela que no podía faltar.

Llegamos y aparcamos en Majavalán, en el paraje de Las Dehesas de Cercedilla.  Desde aquí, la ruta de senderismo te lleva hasta los distintos Miradores de los Poetas.  Primero que todo y como buenos boricuas que somos David y yo, nos paramos en el primer bar que encontramos para ir al baño y tomarnos una cañita.  David lo sugirió, yo lo secundé y Antonio nos siguió.  Entramos a Casa Cirilo como se muestra en la siguiente foto.

Con mi amado Antonio esperando la cañita.

 

Calzada Romana

Al inicio nos encontramos con el Puente del Descalzo, construido en la época de Felipe V, más exactamente en  1722.  Cerca de este puente se puede apreciar la Calzada Romana, la antigua vía del siglo I que comunicaba el poblado romano de Titulcia (próximo a Aranjuez) con Segovia atravesando la sierra madrileña.

Ruta Naranja

Entonces continuamos nuestro plan de senderismo en Cercedilla por la ruta naranja, caminando entre árboles gigantescos, hermosos paisajes, sombra y sol.  La señalización es excelente.  Es imposible perderse.  Solo es necesario estar alerta y dejarse llevar.

 

Paisajes de la madre naturaleza

David disfrutaba de la naturaleza y eso me hacía feliz.  La mayor satisfacción es poder proveer a otros momentos de felicidad y sosiego. Los paisajes eran de revista.  El silencio también ayudaba a acoger, abrazar y valorar el ecosistema madrileño con  el cual nos fundíamos.

Antonio por su lado, se conoce bien esta zona.  Como buen ornitólogo, es amante de la naturaleza y de los parques nacionales de su amada tierra España.

 

 Picnic

Cuando hizo hambre simplemente buscamos una sombra y montamos el picnic.  Nuestro plato incluía una tortilla de patatas hecha en casa, pan fresco del día, paté de salmón, jamón y queso manchego (de la quesería del pueblo manchego de Antonio).  Lo acompañamos con un vino español que trajo David, muy bueno por cierto.  Para formalizar un poco el picnic, llevé también una manta, platos, cubiertos sanitarios y unas pequeñas banderitas de mi Puerto Rico. El toque boricua siempre tiene que estar presente.

Luego nos dimos un ratito para una siesta.  Entre la sombra, la muy agradable temperatura, y el silencio de las montañas, aquella era la siesta perfecta.

 

Los Miradores

Luego de dos horas de ascenso, llegamos a la zona de los miradores de los poetas; el Mirador de Vicente Aleixandre  y el Mirador-Posada de Luis Rosales.

Los miradores fueron construidos en 1984.  Ese mismo año, el poeta español y Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre muere, y se le homenajea poniéndole su nombre al primer mirador. De otra parte, el también poeta granadino Luis Rosales había establecido su residencia en Cercedilla 25 años atrás, y se decide dedicarle un segundo mirador. A este se le llama “Mirador-Posada” por deseo explícito del poeta, ya que Rosales decía que ese era un lugar al que solía ir a meditar y admirar el paisaje, y que era una posada para el alma.

“Las noches de Cercedilla / las llevo en mi soledad / y son la última linde / que yo quiera mirar”.

El Reloj Solar de Camilo José Cela

Este Reloj Solar es una de las agradables sorpresas que el senderista encuentra a lo largo de esta bonita ruta. La Asociación de Amigos del Guadarrama regaló en el año 1995 este Reloj Solar al escritor español y Premio Nobel de Literatura Camilo José Cela.  Se lo dedicaron como reconocimiento a los numerosos escritos en los que describe la sierra madrileña, y por ser uno de los primeros senderistas que ayudaron a difundir la belleza de estos lugares.

 

El reloj esta hecho con piedras de granito de la zona y es interactivo, como pude comprobar personalmente.  En el centro están representados los doce meses con sus respectivos horóscopos, mas los solsticios de verano (22 de junio) y de invierno (22 de diciembre). Si es un día soleado, y el nuestro lo era, y te colocas encima del mes en el que te encuentras, con los brazos en alto a modo de aguja, la sombra del sol te dirá la hora solar con total exactitud. Así lo hice, y el sol nos dió la hora solar exacta …..qué chévere….funciona.

 

El Regreso

Finalizamos el día a las 11:00 pm. , entre senderismo, naturaleza, historia, poesía, gastronomía española y divertidas conversaciones en medio del campo.  Fuimos a cenar en un bar para que David probara nuevos manjares españoles.  Luego lo llevamos a su hotel en el centro de ciudad y antes de la medianoche estábamos en casa.

Que bien pasamos este día.  Antonio y yo lo disfrutamos de lo lindo, y nos relajamos tanto como David.  Fue unos de esos días de los cuales grabas imágenes de paz que luego te dan energía y sosiego cuando miras las fotos.